
Ruby Cecilia Romero Castilla
Paciente Betaplus Sucre.
Voy a contarles mi historia y como me diagnosticaron Esclerosis Múltiple.
Soy Ruby Cecilia Romero Castilla, vivo en Sincé, Sucre, tengo 33 años y me dio esta enfermedad cuando tenía 29 años. Soy Licenciada en Educación Infantil, aunque no me he desempeñado como tal, tengo un computador en mi casa ya elaboro trabajos escolares, esa es mi forma de ganarme la vida porque en el pueblo hay muy pocas fuentes de trabajo.
En noviembre de 2004 sentí un dolor de muela y fui donde mi odontóloga para saber a que se debía, ella encontró una caries pero muy pequeña que no debía producirme tanto dolor. A pesar de eso me la calzó pero el dolor seguía más fuerte y venía acompañado de fiebres.
Más tarde me dolían las piernas. Al principio pensé que era un resfriado común y tomé “tabletas para la fiebre” , pero cuando perdí la visión sentí que no podía más me llevaron al Hospital local y la enfermedad no cedía, entonces me trasladaron al Hospital de Corozal, hasta tal punto que el dolor en la espalda, pecho y el abdomen, era cada vez mas fuerte, al final ya orinaba sangre, me diagnosticaron hemorragia de vías digestivas y a partir de ese momento me trasladaron a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) donde duré cuatro días.
Como la enfermedad progresaba me trasladaron a la Clínica General del Norte, en Barranquilla, donde me realizaron nuevamente otros estudios como: Punción lumbar; dos resonancias magnéticas, una simple y otra contrastada, pero el resultado parecía normal. Pasados veinte días y a pesar de todas la pruebas no se sabía a ciencia cierta cual era la enfermedad.
En ese momento seguía mal, tenía rigidez muscular, no conocía a las personas, mi visión estaba totalmente perdida.
Llegué nuevamente a Corozal, ya con todos los estudios a la mano y es cuando el neurólogo clínico me dice: “Tu enfermedad es Esclerosis Múltiple”, debes aplicarte un medicamento especial de forma interdiaria y me remitió al Fisiatra.
En ese momento no tenía ni la menor idea de lo que significaba esta enfermedad, pero con la ayuda de la Fisiatra y la enfermera que lleva el programa de Betaplus, me brindaron todo el apoyo y conocimiento sobre lo que era en realidad: La Esclerosis Múltiple.
Mi ánimo ha mejorado porque ya había recuperado parte de la visión y recobraba la flexibilidad de los músculos. Las terapias son fundamentales en el proceso de recuperación y el apoyo familiar es importante y la solidaridad de los amigos.
A pesar de todo el sufrimiento y la gravedad del caso, sentía que sobrevivía a la enfermedad. A mi madre la ayudaron para que enfrentara las consecuencias de la enfermedad, le decían que las secuelas eran graves y que de pronto no volvería a caminar, hasta dos sacerdotes me dieron los santos óleos porque todo indicaba que me quedaban sólo cinco días de vida. Gracias a Dios no fue así, y aquí estoy para contar mi historia. Puedo caminar y realizar todas mis actividades normalmente.
Les cuento que tengo una prima con la misma enfermedad. Hace un año le diagnosticaron Esclerosis Múltiple y solo tiene 17 años. Actualmente estamos con el mismo tratamiento. Gracias a Dios estamos bien.
En cuanto a los problemas que he tenido con la enfermedad, siento que los he superado. Hoy mi vida es normal, sigo trabajando en forma independiente y he encontrado la ayuda y la solidaridad de muchas personas que no me dejan desfallecer.
Todos los días le doy gracias a Dios y a la Virgen, por brindarme la oportunidad de tener mi tratamiento y haber escuchado los ruegos de mi madre, familiares y amigos que tanto rezaron por mi salud no tengo con que pagarles.
Esto es mi vida con Esclerosis Múltiple.